La cercanía como origen del sabor y la confianza
En Ramaders Agrupats defendemos el producto de proximidad, aunque pueda parecer una postura romántica o incluso nostálgica. En un mundo globalizado, donde podemos comprar carne de cualquier rincón del planeta con un simple clic, conviene detenerse a reflexionar. Elegir carne local es sentido común, responsabilidad ambiental y, sobre todo, garantía de calidad superior.
El Ramaders producto de proximidad hace referencia a aquellos alimentos producidos y consumidos dentro de un radio geográfico reducido. Esta cercanía entre productor y consumidor tiene implicaciones profundas que van mucho más allá de lo meramente comercial.
Cuando un animal se sacrifica en Mallorca y la carne llega al mostrador en 24–48 horas, su calidad organoléptica es óptima. Los procesos naturales de maduración pueden controlarse perfectamente, y el consumidor recibe un producto en su mejor momento.
Además, el producto local genera riqueza y empleo en nuestra comunidad. Cada compra de carne mallorquina apoya a ganaderos, transportistas, carniceros y a toda una red de profesionales que mantienen viva la economía rural de la isla. Es un círculo virtuoso donde todos salimos beneficiados.
Por eso, os proponemos un guiso de ternera mallorquina combinado con verduras de aquí, cocinadas con el tiempo y el respeto que merecen los ingredientes de calidad.
Guiso de ternera mallorquina con verduras de la isla
Ingredientes
- 800 g ternera mallorquina
- 2 cebollas de Sóller
- 3 tomates de ramallet
- 2 pimientos ros
- 2 zanahorias
- 400 g de patatas
- 1 berenjena
- 200 ml de vino tinto de Binissalem
- Romero, tomillo y laurel
- Aceite de oliva virgen extra mallorquín, sal y pimienta
Elaboración
- Cortar la carne de ternera en dados grandes de unos 4–5 cm. Secar bien con papel de cocina y salpimentar generosamente.
- En una olla amplia o cazuela de hierro, calentar aceite de oliva y dorar los dados de carne por todos lados, trabajando en tandas para no sobrecargar la olla. Reservar.
- En el mismo aceite, pochar la cebolla cortada en juliana gruesa a fuego medio durante 8–10 minutos hasta que esté transparente y empiece a dorarse.
- Añadir los pimientos ros en tiras y las zanahorias en rodajas gruesas. Cocinar 5 minutos más.
- Rallar los tomates de ramallet directamente sobre la olla, descartando la piel. Cocinar unos 10 minutos hasta que el tomate pierda el agua.
- Devolver la carne a la olla junto con sus jugos y remover.
- Añadir el vino tinto y dejar reducir 3–4 minutos para evaporar el alcohol.
- Incorporar las hierbas aromáticas atadas con hilo.
- Cubrir con agua hasta sobrepasar la carne unos 2 cm y llevar a ebullición.
- Bajar el fuego, tapar parcialmente y cocinar durante 1 hora y 30 minutos.
- Pelar y cortar las patatas y la berenjena en dados grandes.
- Añadirlas al guiso, comprobar el líquido y cocinar 30 minutos más.
- Retirar las hierbas, ajustar de sal y pimienta y dejar reposar 10 minutos antes de servir.